Cuando turistees por Roma no olvides visitar en la Galería Borghese a Apolo y Dafne una magnífica escultura en mármol de carrara. Gian Lorenzo Bernini tenía 25 años cuando la esculpió, es considerada una obra maestra del barroco. Lo maravilloso en esta escultura es la forma como el maestro Bernini resuelve un asunto muy complicado. ¿Cómo dotar de vida y movimiento a un bloque de mármol de más de 3 metros cúbicos? Imagino al maestro sentado frente al bloque de mármol, haciendo bocetos en su libreta de dibujo... La cosa no pinta fácil, está viviendo durante el Barroco, que es uno de los momentos históricos más importantes del arte desde el Renacimiento. El Barroco exalta el movimiento fluido, la aspiración que del mármol emane el pulso de la carne palpitante; el cabello agitado por el viento en la frenética huída de Dafne. En música es la conversación entre las notas musicales que generan un discurso sonoro muy hermoso (escribo esto mientras escucho la Primavera de Antonio Vivaldi).
Pues bien, allí tenemos al joven maestro, esbozando formas y de repente se encuentra con un tornillo de madera. Lo examina y al hacerlo girar, su mente va dibujando la escena que encaja perfectamente en esa forma diagonal que al mismo tiempo que asciende, desciende mientras gira en sus dedos. Encontró en la espiral ascendente y descendente del tornillo la respuesta al asunto que le preocupaba.
Pone manos a la obra. Realiza el dibujo con modelos vivos, pues sólo la vida copia a la vida, coloca a los modelos en los gestos que transmitan la emoción de la metamorfosis de Dafne en árbol de Laurel, ante la mirada incrédula de Apolo.
Finalmente golpe de cincel tras golpe de cincel va esculpiendo las figuras tal como su imaginación y los bocetos de sus modelos le inspiran.
Cuando estes frente a la escultura, empieza a mirarla desde la espalda del dios Apolo, y camina alrededor de la escultura desde allí en el sentido contrario a las manecillas del reloj. Continua moviéndote hasta que termines en el mismo punto que iniciaste el recorrido.
Es asombroso presenciar cómo la escultura parece cobrar vida y al mismo tiempo congela para la eternidad, el instante en que Dafne se metamorfosea en Laurel, como de los dedos de sus pies salen las raíces que repentimamente le detienen en su loca huída, como su vestido y piel se trastocan en corteza de árbol y en sus cabellos, brazos y dedos ya se forman las ramas y hojas de Laurel.. Apolo con todo su poder no puede detener el proceso de metamorfosis. Al final en un gesto amor eterno, tomará la hoja de laurel como su símbolo, que será tejido como corona para honrar a los victoriosos de la Antigua Roma.
Siéntete libre de dejar tu opinión. Saludos
Maritza Zambrano Ponce De Leon.